Vistazo rápido al coche y en unos instantes se desató la pasión. Los besos y las caricias fueron mezclándose con tocamientos más intensos. De pie, con su cuerpo apoyado sobre el mío que reposaba ya sobre su coche, El fue introduciendo poco a poco su mano en busca de mi húmedo sexo. Poco a poco rozó sus dedos contra mi vagina, mientras mis manos acompañaban el ritmo agitando con fuerza su palpitante pene. En ese momento los miedos y dudas que en ocasiones invadían mi cuerpo, se fueron evaporando con nuestro constante jadeo.Pero nada podía hacernos parar y el deseo ardiante de sexo que teníamos se iba mitigando poco a poco. El no podía evitar mirarme mientras mi cuerpo reposaba sobre la carrocería de su coche. La fuerza que hacía con su cuerpo para penetrarme era cada vez más intensa, aunque el gran calentón le hacía olvidar lo delicada que era la carrocería.
Con sus piernas a horcajadas, el impulsaba fuertemente su pene en mi vagina y con sus labios lamía intensamente mis pechos. Los movimientos se acrecentaban con la tensión morbosa que nos producía el escenario. Tras unos minutos, ya exhausto, el salpicó con su semen el capó de su flamante coche, fue un bautizo mas que original...
Y esto paso en una tarde gris de lluvia....

De qué color era el coche? jeje. Es que los detalles son muy importantes!
ResponderEliminarHola Luzzia
ResponderEliminarBendita lluvia asi de esta manera que siga lloviendo todas las tardes.
Un beso