miércoles

Striptease

Me miras indeciso, sin saber a qué atenerte, casi se podría decir que nervioso. Me sitúo tras de ti y abrazándote la cintura te susurro de nuevo que te sientes.
- Sabes que no me gustan las sorpresas.
- Esta te gustará - te digo y sonrío, pícara, para convencerte.
Te acomodas por fin en la silla y me miras extrañado mientras te ato las manos para que no puedas tocarme. Me alejo sinuosa hacia el equipo de música y dejo que sonidos chill out invadan la habitación. Tu observas sarcástico que tu asiento está situado frente a un espejo de cuerpo entero.
Sin dejar de mirarte, contoneo mis caderas al ritmo lento de la música y te acaricio el pecho. Un beso tranquilizador en la frente y me alejo de nuevo.
Bailo, y mis manos se deslizan a lo largo de mi cuerpo, acariciándome y desabrochando la camisa de blanca. En un solo gesto, me deshago de la falda y dejo caer la camisa. La música va "in crescendo", y me acerco al espejo para apoyarme en él y mostrarte una visión perfecta de mi culo. Cuando vuelvo a posar mis ojos en ti, ya no sabes a dónde mirar, dividido entre lo que puedes ver de mi cuerpo y lo que te muestra el espejo, mi cómplice.
Me aproximo a ti, sentándome sobre tus rodillas para quitarme el sujetador y pasearme a tu alrededor. Abandono mis braguitas sin apartarme demasiado, para tumbarme en el suelo frente a ti y jugar con mi cuerpo, como lo hago cuando estoy sola. Pero ahora tú me miras y eso me vuelve loca, y me atrevo a ponerme a cuatro patas de cara al espejo sin parar de tocarme, y siento cómo tu respiración se acelera con la mia, y cómo luchas por deshacerte de los nudos.
Mi orgasmo está cerca y decido darme un respiro, mis dedos bajan tu cremallera y mi lengua, ansiosa, recorre tu miembro. Tu corazón se acelera y las palmas de las manos te sudan, pero estoy decidida a no dejarte escapar y cuando te veo preparado me siento sobre ti, de espaldas, para que observes en el espejo el vaivén de mis pechos, hasta que los dos, rendidos, nos derramamos en un mar de sonrisas, contracciones y felicidad.

Premio Tertuliano Fiel


martes

Paris, je t'aime

Wooooo, veo que levante el interés del personal que me sigue con mi articulo de las saunas, jejeje
Bueno como me habéis pedido muchas/os a mi email direcciones de estas divinas saunas... aquí dejo algunas que a mi me recomendaron, pero yo no fui a todas,jejejej no tuve tiempo. besitos y si vais a París disfrutar y volver como yo diciendo..... París, je t'aime

Alina Sauna
11 rue de Pixerecourt 75020 París
Los lunes antes de las dos del mediodía ofrece un menú por 10 euros. Las parejas tienen acceso gratuito antes de las 11 de la noche los miércoles para participar en el llamativo Gang Bang privado.

L’Amphibi
75 rue Hallé, 75014 París
Tal y como su nombre sugiere, el Amphibi es un lugar donde vibra la bisexualidad con precios especiales a hombres menores de 27 años. Hay una habitación de relajación donde se ofrece té a la menta y también un glory hole y tres salones con vídeo. Las tarifas más baratas son para mujeres y transexuales que pueden entrar por 5 euros solamente.

L’Atlantide
13 rue Parrot, 75012 París
Se trata de una de las saunas con más estilo de París. Es conocido por la pluralidad de sus tendencias sexuales con gays, bisexuales y parejas heterosexuales. Como en casi todas las saunas, las mujeres solas gozan de los mejores descuentos.

L’Ambigue
13 rue Dussoubs, 75002 París
El aire de esta sauna viene impregnado por el sutil perfume del erotismo. Aparte de la sauna, también hay un hamman y un salón de relajación.

Sauna-Club Provence
66, rue de Provence 75009 París
Ofrece un pequeño desayuno los lunes por la mañana y también la posibilidad de reservar la sauna en su totalidad para fiestas privadas. En el futuro van a incluir también karaoke.

Sexodrome
24 Boulevard de Clichy, 75009 París
Se encuentra en el corazón del distrito más libertino de la capital y cuenta con un espacio de 2,500 m2. Sauna, hammam, jacuzzi, salas de fitness, salas para proyecciones de vídeos e incluso galerías de arte para disfrute de gays, heterosexuales y bisexuales

viernes

Mi viaje a Paris..

Voy a contaros mi viaje a Paris, este viaje que fue diferente a los otros que hice a Paris. Estuve en las saunas mixtas que ofrecen un relax alternativo por las calles de París. Tal y como hacen los clubs de intercambio, estas saunas están dedicadas a establecer relaciones sexuales con extraños. La diferencia entre una y otra radica en que en estas saunas te darán una consigna, unas zapatillas y un té verde además de suponer que vas a practicar sexo. Las saunas mixtas, al contrario que los clubs, son menos tolerantes con los voyeurs, y es más común la “pluralidad” de apetencias sexuales. Además en estas saunas se ofrece comida real y se convierten en un escape ideal para parejas clandestinas con precios bajos y horarios convenientes.
Sin duda, una experiencia de viaje alternativa para los viajeros más intrépidos.

sábado

Agua y Sexo

Me estaba duchando y entró sin darme cuenta…
Se desvistió y se metió en la ducha conmigo, me abrazó suavemente y se colocó bajo el chorro de agua, sin que esta pudiera calmar el ardor que lo impulsó a entrar… el no podía ocultarlo y yo no pude evitarlo.
Bajé lentamente, acariciándolo… el agua caía sobre todo mi cuerpo, y me quedé ahí, tan cerca, pegada a el, dándole placer con mi lengua, acariciándolo suavemente, despacio… sintiéndolo tan profundamente que no tenía voluntad de separarme… no sé cuanto tiempo estuve ahí, el me hablaba, gemía y su voz me hacía sentir que ese placer era lo mejor que podía sucederle…
Luego me levantó suavemente y fue el quien quiso retribuir el placer recibido, bajó poco a poco, recibiendo el agua que rebotaba en mi cuerpo en su lengua, mientras esta me rozaba excitándome en su descenso, lengua ágil que sabia donde ir, despacio, donde el éxtasis provocaba gemidos, donde el placer se sentía tan dentro como la urgencia del deseo…estaba de rodillas, debajo de mi, desesperado… lengua, dedos, caricias suaves y violentas a la vez, abandonándonos al placer, los cinco sentidos en un solo lugar…
Se levantó, me mordía la espalda, el cuello… me empujó contra la pared helada, estábamos empapados… agua y sexo, excitados, queriendo arrancarnos la piel…
Entonces agarró mis nalgas con fuerza y me atrajo hacia él… penetrando todos mis sentidos, entregada por completo a la violencia divina, se movía con la experiencia innegable del que lo da todo, bebió del agua de mis senos, mi cuerpo se contraía en señal de hambre, mis caderas lo buscaban con fuerza y sus palabras penetraban cada poro de mi cuerpo…
Quería oírme, quería tocarme toda, quería besarme… hacerme solo suya y yo le suplicaba por mas, quería sentir lo inexplicable dentro de mi, sentir que me perdía en su cuerpo… y entonces llegó, el único momento donde los cuerpos se funden en uno, donde escalas la cima del placer… intensamente, como si nunca nos hubiésemos amado…
El agua se secó en nuestros cuerpos calientes, exhaustos de placer y permanecimos uno al lado del otro, callados, tocándonos, besándonos… deseándonos como nunca…

Amor en la red


Muchos sostienen que para llegar a enamorarse es necesario conocerse bien antes. Sin embargo, en la era de la tecnología, del mundo virtual y de las redes sociales, el tradicional café, las discotecas, los cines o los paseos por el parque se han sustituido en muchos casos por relaciones 'on-line' en las que lo que se comparte son largas horas de conversación a golpe de teclado, jugos en red, alguna que otra fotografía vía e-mail y unas cuantas charlas a través de la Webcam como mucho... asi conici hace unos meses a mi nuevo amor que a sido el culpable de mi alejamiento de mi blog,pero ya volvi de nuevo con mas fuerza,jejejeje besos